Tuve la suerte de convivir con ella en el hostel, y puedo decir con total confianza que es una persona excepcional para el cuidado de animales. Durante ese tiempo, estuvo a cargo de Petacona y Oso, los dos perros del lugar, y su dedicación fue impecable. Siempre atenta a sus necesidades, cariñosa y responsable, logró generar un vínculo muy especial con ellos. Lo que más la destaca es su enorme paciencia y el amor genuino que tiene para dar, no solo a los animales sino también a las personas que la rodean. Es alguien en quien se puede confiar plenamente, comprometida y con una sensibilidad especial para entender y cuidar. Sin dudas, la recomiendo para cualquier experiencia de voluntariado relacionada con el cuidado animal. Su presencia marca una diferencia positiva.

















